Instalar Kaspersky en una empresa tiene dos partes: el servidor de administración (Kaspersky Security Center), desde donde se gestiona toda la flota, y el agente que se instala en cada equipo. El orden es instalar la consola, descubrir los equipos, desplegar el agente de forma remota, definir políticas y programar las actualizaciones. La guía sigue ese orden.
Paso 1: Instalar Kaspersky Security Center (el servidor de administración)
La consola se instala en un servidor Windows o en una máquina con recursos suficientes, según los requisitos de la versión que indica la documentación de Kaspersky. El proceso general: 1. Descargar el instalador desde el portal de licencias de Kaspersky con las credenciales de la empresa. 2. Ejecutar el instalador y seguir el asistente: aceptar la licencia y elegir la instalación típica, que cubre la mayoría de los casos. 3. Configurar el servicio de administración y la base de datos que usará la consola. 4. Abrir la consola y completar la configuración inicial: nombre de la organización y tarea de actualización de firmas. Verifica siempre la versión y los requisitos vigentes en la documentación del fabricante.
Paso 2: Descubrir los dispositivos de la red
Desde la consola, la función de descubrimiento de dispositivos recorre la red y lista los equipos encontrados. Desde ese inventario se eligen los equipos donde se va a instalar el agente de Kaspersky.
Paso 3: Despliegue remoto del agente (instalación silenciosa en toda la flota)
Desde la consola se selecciona un grupo de equipos no administrados y se crea una tarea de instalación remota. La consola despliega el agente y la aplicación de seguridad sin intervención del usuario. Requisito: la cuenta que ejecuta el despliegue debe tener privilegios de administrador en los equipos remotos. Después de la instalación, los equipos aparecen como administrados y su estado de protección puede verse desde la consola.
Paso 4: Configurar políticas de grupo
Las políticas definen la configuración de seguridad de los equipos de un grupo: qué módulos están activos (antivirus, firewall, control web, control de dispositivos), si el usuario puede modificar la configuración, las exclusiones permitidas y las acciones ante una detección. Se recomienda empezar con una política base y ajustarla gradualmente según las necesidades del negocio.
Paso 5: Configurar actualizaciones automáticas de firmas
En la consola se programa una tarea de actualización que descarga las firmas más recientes y las distribuye a todos los agentes de la red, con una frecuencia de pocas horas. Así cada equipo no descarga las actualizaciones por separado, se ahorra ancho de banda y toda la flota queda al día.
Para empresas pequeñas: Kaspersky Small Office Security (sin KSC)
Para empresas pequeñas, Kaspersky ofrece productos con consola web en la nube que no requieren instalar un servidor de administración. El proceso es más simple: se compra y activa la licencia en el portal, se instala la aplicación en cada equipo con el enlace del portal y se supervisa el estado desde la consola web. El asesor confirma qué producto está vigente para el tamaño de tu empresa.
Conclusión
La configuración de Kaspersky en una empresa requiere atención a las políticas, a las exclusiones de aplicaciones internas y al firewall. Lasus ofrece asesoría junto con la compra de las licencias.