Antes de comprar un switch de red para tu empresa revisa cinco cosas: cantidad y tipo de puertos, velocidad (1, 2.5 o 10 GbE), PoE para teléfonos IP, cámaras y access points, si necesitas un switch gestionado o no gestionado, y la redundancia ante fallas. Con ese checklist eliges el switch que sirve hoy y dentro de 3 a 5 años.
1. Cantidad y tipo de puertos: calcular para hoy y para 3 años más
El número de puertos determina cuántos dispositivos pueden conectarse directamente al switch. La regla es: contar todos los dispositivos actuales que necesitan conexión por cable, agregar un 20-30% de puertos adicionales para crecimiento, y considerar que switches en cascada (stack) degradan el rendimiento. Para una empresa con 20 equipos, un switch de 24 puertos es el mínimo; 48 puertos si hay crecimiento previsto o varios dispositivos por puesto (PC + teléfono IP). Los puertos de uplink (generalmente SFP o SFP+) conectan el switch a otros switches o al router: verificar que la velocidad del uplink no sea un cuello de botella.
2. Velocidad de los puertos: 1GbE vs 2.5GbE vs 10GbE
La mayoría de switches de oficina tienen puertos Gigabit Ethernet (1GbE) que son suficientes para el 90% de los casos. Sin embargo, si la empresa tiene NAS de alta capacidad, servidores con tráfico intenso, o usuarios que trabajan con archivos de video/diseño pesados, considerar switches con puertos 2.5GbE o 10GbE para los servidores y los uplinks. Para los puestos de trabajo normales, 1GbE sigue siendo más que suficiente. El error común es comprar un switch 10GbE para toda la empresa cuando solo 2-3 conexiones lo necesitan.
3. PoE (Power over Ethernet): alimentar teléfonos IP, cámaras y APs por el cable de red
PoE permite alimentar eléctricamente dispositivos (teléfonos IP, cámaras IP, puntos de acceso WiFi) a través del mismo cable de red, sin necesidad de fuente de alimentación adicional. Si la empresa tiene o planea tener alguno de estos dispositivos, un switch PoE elimina la necesidad de tomacorrientes cerca de cada punto de acceso o cámara. Verificar el presupuesto total de potencia PoE del switch (medido en Watts): si se van a conectar 10 puntos de acceso de 15W cada uno, el switch necesita al menos 150W de presupuesto PoE, y lo recomendable es tener margen adicional.
4. Switch gestionado vs no gestionado: ¿cuándo vale el costo extra?
Los switches no gestionados funcionan plug-and-play: se conectan y trabajan sin configuración. Son más baratos y suficientes para redes pequeñas y simples. Los switches gestionados permiten configurar VLANs (separar la red de invitados de la red interna), QoS (priorizar el tráfico de voz sobre datos), monitoreo de tráfico por puerto, y seguridad de puerto (limitar qué dispositivos pueden conectarse). Para empresas con más de 20 equipos, con servidores, con teléfonos IP o con necesidades de segmentación de red, un switch gestionado (como la línea Aruba 1930/2530 o Cisco SG350) es la opción correcta.
5. Redundancia y disponibilidad: ¿qué pasa si el switch falla?
En una empresa donde toda la conectividad pasa por un switch central, la falla de ese switch deja a toda la empresa sin red. Para infraestructuras críticas, considerar redundancia de switch (dos switches en stack o con protocolo STP/RSTP que permiten reconectar automáticamente si uno falla), fuente de alimentación redundante en el switch, y UPS conectada al switch (no solo a los servidores). Para PYMES pequeñas, tener un switch de repuesto en bodega puede ser suficiente siempre que el reemplazo y la configuración se puedan hacer rápido.
Conclusión
La selección correcta del switch depende del inventario actual de dispositivos, los planes de crecimiento, si hay dispositivos PoE y la criticidad de la red. Si prefieres una guía por tamaño de empresa y marcas, o necesitas resolver una red lenta, revisa las otras dos guías de este cluster. Lasus asesora la línea Aruba, Cisco o HP que mejor se adapta.