Esta historia puede ser la de tu empresa
María, de la empresa "Inversiones DVA" compró un computador corporativo para su área administrativa. Pensó que así ahorraría a largo plazo, pagando $2.500.000 más IVA por el equipo. Al principio, todo parecía sencillo: el computador llegó, lo activaron y empezó a funcionar.
A los pocos meses, surgieron los costos ocultos. María tuvo que contratar un seguro todo riesgo para proteger el equipo, lo que le sumó $180.000 al año. El área administrativa dedicó varias horas a codificar el activo, llevarlo al inventario y hacerle seguimiento contable, absorbiendo tiempo valioso de su equipo.
En la mitad del primer año, el computador falló: entre llamadas al soporte, esperar repuestos y gestionar la garantía, María perdió días de productividad.
Finalmente, al cierre fiscal, notó que el gasto solo fue parcialmente deducible y que la compra, además, redujo el flujo de caja y ocupó parte del cupo de endeudamiento de la empresa.
Mientras tanto, su competencia eligió rentar con Lasus. Sin invertir nada de entrada, opera con el mismo computador, protegido por un seguro todo riesgo ya incluido en el canon mensual. No se preocupa por registrar activos, ni por reparaciones, ni por obsolescencia: cada cuota es 100% deducible, el IVA es descontable y cada 24-36 meses simplemente renueva el equipo por uno nuevo y actualizado. Si hay una falla, el soporte y el reemplazo están garantizados, sin cargos extra y sin paradas de operación.
Conclusión
El cliente que compra termina pagando al menos $1.310.000 más en 2 años, sin contar tiempo y estrés operativo, y además tiene equipos viejos al final del ciclo.
El ahorro porcentual del renting frente a la compra es de aproximadamente 66.77% en valor presente, considerando beneficios tributarios y financieros.